La co-creación no sólo es brainstorming

El brainstorming es una de esas técnicas que se ha colado en todos los ámbitos posibles: en agencias creativas, en consultoras, en centros de estudios, en clientes de todo tipo, en el lenguaje común de la calle. Es un término ubicuo… que también tiene sus enemigos. Hace unos días la revista de diseño y creatividad Graffica me entrevistaba para pedirme mi opinión sobre el brainstorming.

Aprovecho este espacio para alargar algunas de las respuestas que les planteé por si ayudan en vuestros procesos de trabajo. El punto de partida de su entrevista era el reciente informe de Wetransfer sobre la opinión de un grupo de creativos que opina que el el brainstorming es más una pérdida de tiempo que una herramienta eficaz.

Personalmente, siempre pienso que las técnicas de trabajo son herramientas al servicio de un resultado. En el caso del brainstorming, tiene que ver con la necesidad que fomentar la colaboración en el interior de las empresas y en la relación entre las empresas y su entorno. El problema es cuando el brainstorming se ha convertido en un cliché que limita la técnica a una puesta en escena de post-its sin mayor intención y que bloquea otro tipo de técnicas complementarias de co-creación que en ocasiones son más eficientes.

En pocas palabras: se ha pensado que el brainstorming era la navaja suiza del trabajo colaborativo, pero la realidad ha demostrado que esta amplitud de funciones ha frivolizado su uso.

En Comuniza no solemos usar mucho esta técnica de trabajo, y planteamos otras alternativas. Utilizamos otras técnicas de trabajo en equipo que creemos que nos aportan más resultados, ya sea internamente o en colaboración con nuestros clientes. Compartimos la necesidad de capturar información o generar ideas desde diferentes puntos de vista. El brainstorming puede funcionar en situaciones de alta incertidumbre que requieren mucha velocidad y donde participan usuarios con información y grado de participación similar. Si todos ingredientes no están en la pócima, el resultado muchas veces no es el óptimo y queda más en un ritual que en una verdadera exploración creativa.

Por nuestro trabajo como agencia de branding, constantemente utilizamos técnicas de exploración o de consenso, tanto internamente en Comuniza como junto a nuestros clientes. Creo en la utilidad de colaborar con perfiles diferentes dentro y fuera de mi agencia, pero no siempre el camino es el brainstorming. Usamos técnicas que también salvaguardan el espacio de trabajo y reflexión individual, que mitigan que los extrovertidos o expertos secuestren el debate, que extrae el máximo valor de los introvertidos y de los que no quieren luchar contra las ideas dominantes…

Algunas claves es no invitar a alguien a una sesión de co-creación solo por su cargo, proteger que los managers no sean los primeros en hablar, ser capaz de discernir rápidamente qué idea es relevante y merece ser transcrita y cuál no, no sobrefomentar la participación de todos los miembros de la sesión y, sobre todo, conectar constantemente la sesión con los objetivos que la crearon.

Algunas de las técnicas que utilizamos son el card sorting (para elegir entre conceptos), el mapa de ideación (para el prototipado), el moodboard y los mapas mentales (para plantear escenarios), Lego Serious Play… Incluso hemos desarrollado nuestro propio toolkit de co-creación que estamos usando en todos nuestros proyectos.

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